Si se comparan los aparatos de campo magnético convencionales con el sistema BEMER, inmediatamente llama la atención la forma de impulso especial de la señal de BEMER. ¿Qué efectos provoca esta forma especial sobre la eficacia de la señal de BEMER? Los fundamentos científicos de la señal de BEMER son muy complejos y se explican aquí detalladamente. En un plano comprensible para todos, se puede explicar su eficacia especial con la siguiente comparación:
Una regadera para los mecanismos de autorregulación proporcionados por la naturaleza
Al igual que una regadera con cabezal de ducha riega "ampliamente" un lecho de flores, también la señal de BEMER puede proporcionar una amplia activación de los procesos moleculars y celulares en el cuerpo. Porque, frente a los sistemas convencionales, tiene un espectro de frecuencia mucho más amplio.
Los espectros de frecuencia de los impulsos convencionales sinusoidales o en diente de sierra sólo pueden activar una banda de procesos mucho más estrecha. En la comparación de la regadera, ésta sólo tendría un orificio en el cabezal de ducha. Con ella no se podría regar de manera eficiente.
Algunos sistemas convencionales intentan compensar la limitación de la reducida anchura de banda adaptando su impulso a las reacciones corporales(por ejemplo, la variabilidad cardiaca) del usuario. Sin embargo, esta fórmula no alcanza la eficacia especial de la señal de BEMER por dos razones:
- El desplazamiento de una frecuencia de impulso, en principio, no modifica nada en su reducida anchura de banda en comparación con la señal de BEMER. Si lo pasamos al ejemplo de la regadera, sería como cambiar a otro lugar el orificio de la "regadera de un solo agujero", sin modificar en absoluto el método de riego. De este modo no se conseguirá regar el lecho de flores con mayor eficacia.
- Cierto que técnicamente es posible modificar la frecuencia y la intensidad de un impulso en función de las reacciones del cuerpo. Pero dado que no se puede determinar directamente qué efecto provoca la modificación de la señal sobre los procesos individuales (y éste es el punto decisivo), sólo existen suposiciones sobre la eficacia de la adaptación individual. Si lo aplicamos al ejemplo de la regadera, es como intentar regar el lecho de flores con la "regadera de un solo agujero" llevando los ojos vendados. Y a través del ruido de la salpicadura del agua, se intentaría determinar si se están regando los tulipanes o las prímulas y se adaptaría el riego a tal efecto.
En este ejemplo figurativo queda claro que el principio de la regadera es el método más efectivo para la activación de banda ancha de los mecanismos de autorregulación del propio cuerpo proporcionados por la naturaleza. Debido al espectro de frecuencia especialmente ancho, se activa también una gama más ancha de procesos metabólicos. Este efecto es el que hace que la señal de BEMER tenga tanto éxito.
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