
La microcirculación como fundamento de una buena salud
El sistema BEMER asume un indiscutible papel de pionero cuando se trata de optimizar la microcirculación en el organismo de las personas y de los animales. Los estudios clínicos han demostrado de forma espectacular la eficacia especial de la aplicación BEMER. Un buen riego sanguíneo en nuestro sistema cardiovascular es esencial para mantener o para restablecer nuestra salud. Nuevos estudios dejan cada vez más claro que la microcirculación es precisamente la parte más importante de todo el riego sanguíneo. Es responsable de suministrar nutrientes y oxígeno y, por tanto, de la adaptación de las células a las condiciones que dominan en el tejido en cada momento. Desempeña también una función importante para el sistema inmunológico y las defensas del cuerpo. Los pequeños problemas que se puedan producir en la microcirculación en cada uno de los órganos influyen decisivamente en nuestra vida diaria. Por ejemplo, en el cerebro se manifiestan en forma de problemas de concentración y de memoria, tendencia a padecer vértigo o incluso pequeñas apoplejías. En el caso del corazón, se puede producir una angina de pecho o un infarto de miocardio. Si el problema de microcirculación afecta a las piernas, puede aparecer lo que se conoce como "enfermedad arterial periférica". En el oído, una reducción de la microcirculación puede provocar la aparición de ruido en los oídos (tinnitus). En la zona del ojo, la consecuencia de los problemas de microcirculación incluye desde degeneraciones de la retina hasta cegera. Por el contrario, si la microcirculación está intacta y se refuerza su funcionamiento, no sólo se evitarán las enfermedades descritas. La función del sistema inmunológico también se verá respaldada por medio de la activación de los glóbulos blancos. Éstos llegan con mayor rapidez y facilidad a la zona de los tejidos en las que es necesario actuar activamente dentro del marco de la defensa del cuerpo. |
